Mision Casa, es una Iglesia Cristiana en Español ubicada en la ciudad de Gulf Breeze, Florida.

Membresía Iglesia Bíblica Mision Casa

Introducción:

El propósito de este curso de membresía es capacitar a una persona para ser miembro de la Iglesia Bíblica Mision Casa. Esta clase esta dividida en tres partes.

Primera clase: El Plan de la Salvación.

Una iglesia no tiene el derecho de hacer una condición de membresía, que Cristo no haya hecho una condición de salvación.” (A. A. Hodge, Outline of Theology, 14.)

Segunda clase: Los distintivos de la Iglesia Bíblica Mision Casa y las razones desde la cual se pastorea y gobierna a sus miembros.

Tercera clase: La enseñanza bíblica acerca de la importancia de la Iglesia. En esta discusión se explicará los privilegios y deberes de los miembros.

II. Primera Clase: El Plan de la Salvación

El propósito de esta primera clase de membresía es resumir la enseñanza bíblica acerca de cómo Dios salva a el hombre. La Iglesia es la comunidad de aquellos a quienes Dios ha salvado, por lo cual es preciso que se empiecen las clases de membresía aclarando este tema. Para lograr un concepto adecuado de la salvación, conviene que se elabore el estudio conforme al siguiente bosquejo.

Se inicia el estudio con la declaración del problema que cada ser humano enfrenta, a saber, su pecado y la justicia de Dios. De allí se elabora la solución instituida por Dios para salvar a su pueblo pecaminoso. Siguiendo esto lógicamente, se explica la respuesta necesaria de parte de los hombres a su salvación realizada. Luego, se expone el efecto inevitable en la vida de la persona que responde apropiadamente a la salvación cumplida por Cristo. Y, en fin, se clarifica qué es la Iglesia.

Siguiendo este estudio bíblico se incluye el Capítulo V de “El Reglamento” de la IBMC, que trata de cómo una persona puede hacerse miembro de la Iglesia, y las preguntas que se les presenta a personas cuando se hacen miembros de la Iglesia por profesión de fe y cuando dichos miembros presentan a sus niños para bautizarse.

1 El Problema Central:

Cada ser humano confronta un problema muy grave: Dios es justo y él es pecador. La pregunta más primordial es así: ¿Cómo puede un pecador ser acepto por Dios? (cp. Job 25:1-4; Hechos 2:37; 16:30)

1- Dios es justo.

2- Dios es infinitamente justo en sí mismo, a saber, hay una ley perfecta en la naturaleza esencia de Dios por la cual todas las otras leyes tienen que ser juzgadas : (Génesis 18:25; Deuteronomio 32:4; Job 4:17; Salmo 111:7; 119:137; 145:17; Isaías 24:16; 45:19; Jeremías 23:5; San Juan 17:25; II Timoteo 4:8; I Juan 2:29; 3:7)

3- Basado en esta justicia esencial, Dios debe mantenerse en contra de toda violación de su Santidad y deja ver en todo sentido que El es Santo. (Éxodo 23:7; I Reyes 8:32; Esdras 9:15; Nehemías 9:8; Job 9:20; Samo 51:4; Jeremías 12:1; Lamentaciones 1:18; Daniel 9:14; Apocalipsis 16:5)

1- Todo hombre es pecador.

2- El hombre está nacido en pecado. (Génesis 6:5; 8:21; Salmo 51:5; Jeremías 17:9; Romanos 5:12-21; 7:18, 23)

3- El hombre comete pecados con sus pensamientos, sus palabras y sus obras. (Romanos 3:9-20; cp. Pensamientos Mateo 5:21-30; 6:1-4; Palabras Mateo 6:33-37; Obras Salmo 51:1-4; Juan 3:19-21)

1- Dios tiene que castigar los pecadores. (Éxodo 32:33; Números 15:31; Salmo 11:6; Isaías 1:24, 28; Mateo 3:10; 25:31-46; II Tesalonicenses 1:5-9; Apocalipsis 20:11-15)

1 La Solución.

La buena nueva es que Dios, en su amor, no quiso dejar a su pueblo en su condición de pecado y miseria sino que envió a su Hijo amado, Jesucristo, a esta tierra para sufrir en nuestro lugar y resusitar para darnos vida eterna. Jesucristo es Dios y hombre en una sola persona. (Juan 1:14)

1- Jesucristo vino en respuesta al amor de Dios por su pueblo. (Juan 3:16; Romanos 5:8; 8:29-32; Efesios 1:4-10)

2- Jesucristo vino para lograr nuestra salvación.

3- Jesucristo vivió una vida perfecta en nuestro lugar. (II Corintios 5:21)

4- Jesucristo sufrió el castigo que merecemos por nosotros. (Isaías 53:10-13; Romanos 3:21-26, Hebreos 2:9-18; 9:11-28)

1 Nuestra Respuesta.

La Biblia dice que Jesús ha logrado la salvación por su pueblo. Pues, esta pregunta nos queda: ¿Cómo recibimos la salvación lograda por Cristo?

1- Nos apropiamos de esta salvación respondiendo en fe y arrepentimiento.

2- La fe es confiar solamente en Cristo para la salvación. (Hechos 16:31; Efesios 2:8-9)

3- El arrepentimiento es sentir dolor por nuestros pecados, aborrecerlos y abandonarlos porque son detestables a la vista de Dios. (Lucas 15:17-18; Hechos 2:37-38)

Ilustración de Romanos 6:23.

La obra de la salvación puede ser explicada con más precisión teológica si hablamos en términos de la justificación. La pregunta 70 del Catecismo Mayor de Westminster resume bien la enseñanza bíblica acerca de la Justificación:

P.70. ¿Qué es la justificación?

La justificación es el acto de la libre gracia de Dios hacia los pecadores, en la cual él perdona todos sus pecados, acepta sus personas y las cuenta como justas delante de él; no por alguna cosa obrada en ellos, o hecha por ellos, sino solamente por la perfecta obediencia y plena satisfacción de Cristo que Dios les imputa, y que ellos reciben solamente por fe.

1- La justificación es un acto de la libre gracia de Dios.

2- La justificación ocurre una sola vez. (Génesis 15:6; Romanos 4:3-5)

3- La justificación proviene de la gracia de Dios.

4- En la justificación Dios el Juez justo nos provee con las siguientes bendiciones: (II Coríntios 5:19, 21; Romanos 3:21-26)

5- El perdona nuestros pecados.

6- El acepta nuestras personas.

7- El nos cuenta como justos delante de él.

8- No podemos obtener la justificación por nuestros esfuerzos o obras. (Romanos 3:9-20; Lucas 18:9-14)

9- El fundamento de nuestra justificación es la imputación a nosotros de la perfecta obediencia y plena satisfacción de Cristo. (Mateo 3:15; Marcos 10:45; II Coríntios 5:21)

10- Nuestros pecados están puestos a la cuenta de Jesús.

11- La justicia de Cristo está puesta a nuestra cuenta.

12- Recibimos la justificación mediante la fe. (Gálatas 2:16; Efesios 2:8-9)

13- No es sólo una fe en hechos históricos.

14- Nos es sólo una fe temporal.

15- La fe salvadora es una confianza en Cristo y sus promesas y un compromiso con él y su voluntad. Esta fe es producida por el Espíritu Santo y resulta en un deseo de agradar a Dios. (cs. “El Catecismo Mayor,” Pregunta 73, 76.)

El Resultado en Nuestras Vidas.

La fe verdadera, que nos une a Jesús y a su salvación, produce un cambio en nuestras vidas de tal modo que más y más morimos al pecado y vivimos por El.

A- Somos nuevas criaturas con el deseo y la capacidad de obedecer a Dios. (II Corintios 4:6; 5:17; Efesios 5:8; Colosenses 1:13; I Tesalonicenses 5:5; I Pedro 2:9)

B. Este proceso puede ser explicado con más presición teológica si hablamos en términos de la santificación.

La pregunta 75 del Catecismo Mayor de Westminster resume bien la enseñanza bíblica acerca de la santificación:

P.75. ¿Qué es la Santificación?

1La santificación es una obra de la libre gracia de Dios, mediante la cual los que han sido elegidos por Dios antes de la fundación del mundo, para ser santos, en el debido tiempo, son renovados en su totalidad según la imagen de Dios. Esto se realiza mediante la poderosa operación de su Espíritu, que aplica a ellos la muerte y resurrección de Cristo. Teniendo, pues, los elegidos, las semillas del arrepentimiento para vida y todas las demás gracias salvadoras puestas en sus corazones, las cuales las tienen en ellos tan conmocionadas y fortalecidas, que más y más mueren al pecado y resucitan a nueva vida.

1- La santificación es una obra de la libre gracia de Dios.

2- La santificación es un proceso. (II Coríntios 7:1)

3- La santificación proviene de la libre gracia de Dios. (Efesios 1:4; II Tesalonicenses 2:13)

4- El proceso de la santificacion nos afecta en tres maneras: (II Coríntios 3:18; Romanos 6:4-6; Gálatas 2:20; Efesios 4:23-24)

5- Somos renovados en nuestra totalidad según la imagen de Dios.

6- Más y más morimos al pecado.

7- Más y más resucitamos a nueva vida.

8- Dios nos santifica por medio de la operación del Espíritu Santo.

9- El Espíritu Santo mora en nuestros corazones. (Juan 14:26)

10- El Espíritu Santo nos aplica la muerte y resurrección de Cristo. (Romanos 8:1-11; Filipenses 3:10; Hebreos 2:14-15)

11- El quebranta el poder del pecado.

12- El nos vivifica con el poder de Cristo demostrado en la resurrección.

Los Cristianos deben unirse a la Iglesia de Cristo.

Una vez que hemos puesto nuestra fe en Jesucristo, nos hacemos parte del pueblo de Dios y, por lo tanto, debemos unirnos a la Iglesia de Cristo.

1- En la Biblia, la palabra “Iglesia” en su sentido religioso siempre significa “una sociedad de Cristianos” o “una asamblea de Cristianos.” Aunque la definición siempre es la misma, se debe observar que sus aplicaciones son varias. En otras palabras, se le aplica, según el interés del autor, a cualquier sociedad de Cristianos, sea grande o sea pequeña.

2- En Colosenses 4:15 se usa para referirse a un grupo de Cristianos tan chico que puede entrar en una casa privada.

3- En Hechos 11:22 significa “una sociedad de Cristianos” que habitan en la misma ciudad y que, por autoridad excelente, numeró unos miles de personas.

4- En Hechos 7:38 se utiliza para denotar “una sociedad de Cristianos” tan grande que abarca una nación entera.

5- En I Corintios 12:28 se emplea para señalar “la sociedad de Cristianos” que existe en el mundo porque es para ellos que Dios levantó a los apóstoles y profetas.

6- En Efesios 5:25 indica “la sociedad de Cristianos” en su sentido más amplio—todos por los cuales murió Cristo—toda la familia de Dios—todos los santos en el cielo y todos los creyentes en la tierra, considerado como una gran compañía.

Podríamos explicar el significado con más precisión aun examinando la definición elaborada en La Confesión de Fe de Westminster.

La iglesia católica o universal, la cual es invisible, consiste en el número total de los elegidos que han sido, son, y serán reunidos en uno, bajo Cristo su cabeza; y es la esposa, el cuerpo, la plenitud de Aquél que lo llena todo en todo.” (Capítulo XXV, Párafo I.)

La iglesia católica es el verdadero pueblo de Dios por quienes Cristo murió. (cp. Efesios 1:10, 22-23; 5:23. 27, 32; Colosenses 1:18)

Esta iglesia traspasa todas las barreras de tiempo y nacionalidad en la historia del mundo.

La iglesia visible, bajo el Evangelio también es católica o universal (no está confinada a un país, como lo estaba bajo la ley), consiste de todos aquellos, en todo el mundo, que profesan la verdadera religión, juntamente con sus hijos; y es el reino del Señor Jesucristo, la casa y familia de Dios, fuera de la cual no hay posibilidad ordinaria de salvación. (Capítulo XXV, Párrafo II; véase I Corintios 1:2; 12:12-13; Hechos 2:39; Génesis 17:7; Isaías 9:7; Hechos 2:47)

CAPITULO V

DE LOS DISCIPULOS EN PLENA COMUNION

Art. 24º.- Una persona llega a ser discípulo en plena comunión de una Congregación de la siguiente manera:

a) Por confesión de fe en Jesucristo como su Señor y Salvador y recibimiento del bautismo.

b) Por profesión pública de fe si hubiera sido bautizado en su niñez en dicha Congregación local, en otra Congregación de la IGLESIA BIBLICA MISION CASA, o en alguna otra Iglesia Bíblica, evangélica.

c) Por profesión pública de fe en Jesucristo, cuando no es posible la presentación de la carta de transferencia; siempre que se tenga evidencia de su membresía anterior.

d) Por carta de transferencia cuando proceda de otra Congregación evangélica.

e) En todos los casos será previamente capacitado, examinado y evaluado por el Consistorio.

Art. 25º.- Los niños, hijos de los discípulos en plena comunión de la Congregación, son también discípulos de ella, quienes en virtud del Pacto de Gracia, y por derecho de haber nacido dentro la relación del Pacto, tienen el derecho a ser bautizados y de recibir el cuidado pastoral, instrucción y dirección de la Iglesia, con el objeto de que profesen su fe en Cristo y lleguen a ser discípulos en plena comunión.

Art. 26º.- Todas las personas bautizadas recibirán el solícito cuidado, instrucción y gobierno del Consistorio. Los niños bautizados, que habiendo llegado a ser adultos no hayan hecho aún profesión de su fe en Cristo, recibirán el mismo cuidado. Sin embargo, sólo los discípulos en plena comunión de la Congregación, pueden participar de todos los derechos y deberes de ella.

Art. 27º.- La edad recomendable, dependiendo del criterio pastoral de cada consistorio, para que los niños bautizados como infantes puedan hacer su profesión pública de fe en Cristo, y ser recibidos como discípulos en plena comunión es de doce años. Esto no significa que su conversión a Cristo no pueda haber sucedido antes de dicha edad. Corresponde a los padres, y al Consistorio, buscar en oración y enseñanza, conducir a los niños a Cristo, de tal manera que hagan su profesión de fe en forma consciente, con convicción y madurez espiritual.

FORMULA PARA LA RECEPCION DE MIEMBROS POR PROFESION DE FE

1- Cree que las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento fueron dadas por inspiración del Espíritu Santo, y que por lo tanto, son la regla infalible de fe y conducta cristiana?

2- Cree que, en las Sagradas Escrituras, el Dios Unico, vivo y verdadero se ha revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo?

3- Cree que al fin de los tiempos, habrá resurrección de los muertos, así de justos como de injustos, y que habrá un juicio final, y que los injustos irán al tormento eterno, y que los justos irán a la vida eterna?

4- Confiesa que por naturaleza es pecador, pero que se ha arrepentido de sus pecados y que espera la redención solamente por medio de la muerte expiatoria de Jesucristo y por la Fe en El?

5- Acepta los términos del Pacto con Dios y con su Iglesia y obedecer los mandatos de nuestro Señor Jesucristo conforme a la Palabra de Dios?

6- Promete, con la ayuda de Dios, evitar toda conformidad pecaminosa con el mundo?

7- Promete buscar siempre la compañía y comunión con el pueblo de Dios?

8- Promete a esta iglesia, conducirse según sus reglas, y someterse con gozo a su disciplina, y que procurará su paz y prosperidad, y que tratará a sus miembros con la ternura y fidelidad que corresponde a los

9- discípulos de Cristo y hermanos de una misma familia?

FORMULA PARA INFANTES

INSTRUCCIONES PARA LOS PADRES

Estimados hermanos en el Señor, es necesario que ustedes comprendan lo

siguiente:

Nosotros y nuestros hijos hemos heredado una naturaleza humana pecaminosa desde el pecado de nuestros primeros padres, Adán y Eva. Por lo tanto, para entrar en el Reino de Dios, debemos nacer del agua y del Espíritu Santo (Juan 3:5) . Este nuevo nacimiento es simbolizado en el bautismo que Jesucristo ha instituido.

El bautismo también simboliza el lavamiento espiritual mediante el perdón de nuestros pecados por la Gracia de Dios, mediante la fe en Cristo. Asimismo, el bautismo simboliza la regeneración y renovación que el Espíritu Santo ha obrado en nuestra vida (Tito 3:5).

El bautismo es el sello externo del Pacto de Gracia que Dios hace con nosotros por su Hijo Jesucristo como Mediador de este Pacto. Por lo tanto, en este Pacto, nosotros nos obligamos a obedecer, a servir y a amar a Dios con todo nuestro corazón, mente y alma.

Aunque nuestros hijos, a su tierna edad no puedan entender el significado de este Pacto de Gracia, no por eso debemos negarles esta señal del Pacto, puesto que de la misma manera, sin ellos entender, son partícipes de la condenación de Adán. Por lo tanto, en razón de la naturaleza del Pacto de Gracia, que es con los padres y su descendencia, nuestros hijos deben ser incluidos en el Pacto de Gracia. Así pues, dijo Dios a Abrahám, padre de todos los creyentes: “Estableceré mi Pacto entre mí y tí, y descendencia después de tí en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de tí.” (Génesis 17:7). Y el Espíritu Santo, dice por boca de Pedro: “Porque para vosotros y para vuestros hijos es la promesa” (Hechos 2:39).

Asimismo, por la enseñanaza de la Palabra de Dios, el pueblo de Dios aplicó la circuncisión a todos sus niños, con la cual los incluían en el Pacto con Dios. Así también nosotros los cristianos, buatizamos a nuestros hijos porque sabemos que el Bautismo ha sido instituido por Cristo para substituir a la circuncisión como sello del Pacto de Gracia. De esta manera consideramos a nuestros hijos herederos con nostros del Reino y Pacto con Dios (Hechos 2:39; Mateo 19:14).

CONFESION DE FE DE LOS PADRES EN LUGAR DE SUS NIÑOS

¿Ustedes, como padre (s), madre (s) de estos niños, aceptan nuevamente el Pacto de Gracia, creyendo que incluye también a vuestros hijos?

¿Creen ustedes ser pecadores, y que por lo tanto vuestros hijos han heredado una naturaleza pecaminosa?

¿Creen ustedes que el Espíritu Santo es el único que puede regenerar y santificar al hombre?

Con la ayuda del Dios Trino, en cuyo nombre bautizaremos a vuestro (a) hijo (a): ¿Prometen ustedes darle (s) buen ejemplo cristiano, e instruirlo (s) en el conocimiento y obediencia de la Palabra de Dios, procurando que crezca y que viva conofrme a las enseñanzas de la Palabra de Dios?

Bajo los términos de este Pacto de Gracia: ¿Prometen ustedes que cuando vuestro(s) hijo(s) tenga(n) la edad suficiente, le (s) harán comprender que tiene(n) el privilegio y santo deber de confesar públicamente su Fe en Cristo como su Señor y Salvador personal?

III. Tercera Clase: Los Distintivos de la Iglesia Bautista

1 La Doctrina de la Salvación: La Iglesia busca afirmar la doctrina bíblica de que Dios es soberano sobre todo, incluso la salvación de los hombres. El Creador del mundo es también su Señor, obrando todo según el consejo de su propia voluntad, realizando todo conforme a su plan predestinado desde antes de la fundación del mundo. Teniendo ello en cuenta, podemos aplicar esta perspectiva bíblica específicamente a la doctrina de la salvación del hombre. Desde el inicio del siglo 17, se ha acostumbrado explicar la doctrina reformada en cuanto a la salvación del hombre bajo cinco puntos que juntos hacen justicia al punto de vista de la Biblia respecto a la soberanía de Dios sobre la salvación del hombre.

A. La Depravación Total: Esta doctrina no enseña que el hombre es lo más pecaminoso posible, sino que la corrupción de su pecado afecta la TOTALIDAD de sus facultades—su mente, su voluntad, sus efectos, etc.

El hombre caído es espiritualmente MUERTO y así necesita NACER DE NUEVO:

(Génesis 2:16-17; Romanos 5:12; Efesios 2:1-3; Colosenses 2:13; Salmo 51:5; 58:3; Juan 3:5-7.)

El hombre caído es CIEGO y SORDO a la verdad espiritual, la mente está oscurecida y el corazón es corrupto y perverso:

(Génesis 6:5; 8:21; Eclesiastés 9:3; Jeremías 17:9; Marcos 7:21-23; Juan 3:19; Romanos 9:7-8; I Corintios 2:14; Efesios 4:17-19; 5:8; Tito 1:15.)

El hombre caído, hasta que sea regenerado, es un ESCLAVO al pecado y a Satanás:

(Juan 8:34, 44; Romanos 6:20; Efesios 2:1-2; II Timoteo 2:25-26; Tito 3:3; I Juan 3:10; 5:19)

El hombre caído es universalmente BAJO el poder del pecado—no hay justo:

(II Crónicas 6:36 (con I Reyes 8:46); Job 15:14-16; Salmo 130:3; 143:2; Proverbios 20:9; Eclesiastés 7:20-29; Isaías 53:6; 64:6; Romanos 3:9-12; Santiago 3:3, 8; I Juan 1:8-10.)

El hombre caído, dejado a sí mismo, es INCAPAZ de creer el evangelio o de recibir a Cristo:

(Job 14:4; Jeremías 13:23; Mateo 7:16-18; Juan 6:44, 65; Romanos 11:35-36; I Corintios 2:14; 4:17; II Corintios 3:5.)

B- La Elección Incondicional: Esta doctrina afirma que Dios, antes de la fundación del mundo, eligió a un pueblo de entre la humanidad caída para ser los objetos de Su favor inmerecido.

Dios tiene un pueblo elegido que El ha predestinado para la salvación:

(Deuteronomio 10:14-15; Salmo 33:12; 65:4; 106:5; Hageo 2:23; Mateo 11:27; 22:14; 24:22, 24, 31; Lucas 18:7; Romanos 8:28-30, 33; 11:28; Colosenses 3:12; I Tesalonisenses 5:9; Tito 1:1; I Pedro 1:1-2; 2:8-9; Apocalipsis 17:14.)

La elección no estaba basada sobre cualquier respuesta o hecho realizado por los elegidos. La fe y las buenas obras son el RESULTADO y no la causa de la elección:

(Juan 15:16; Hechos 13:48; 18:27; Romanos 9:11-13, 16; 10:20; I Corintios 1:27-29; Filipenses 2:12-13; Efesios 1:4, 12; 2:10; II Timoteo 1:9; Santiago 2:5.)

La elección se basa sobre LA MISERICORDIA SOBERANA de Dios. Es la voluntad de Dios, y no la del hombre, que determina a quienes serán salvos.

(Éxodo 33:19; Deuteronomio 7:6-7; Mateo 20:15; Romanos 9:10-24; 11:4-6; Efesios 1:5.)

La elección es solamente una parte de la verdad más amplia que Dios es ABSOLUTAMENTE SOBERANO—Dios hace lo que El quiere y nadie puede frustrar Su propósito:

(Job 42:1-2; Salmo 115:3; 135:6; Isaías 14:24, 27; 46:9-11; 55:11; Jeremías 32:17; Daniel 4:35; Mateo 19:26.)

C- La Expiación Particular: Esta doctrina nos enseña que Cristo murió, no para hacer la salvación POSIBLE PARA TODOS, sino para hacerla SEGURA PARA SU PUEBLO.

Cristo vino PARA SALVAR:

(Mateo 1:21; Lucas 19:10; II Corintios 5:21; Gálatas 1:3-4; I Timoteo 1:15; Tito 2:14; I Pedro 3:18.)

A Su pueblo: Isaías 53:8; Mateo 1:21.

A Sus ovejas: Juan 10:11, 14-15.

A los dados por el Padre: Juan 17:6, 9-10.

A muchos: Mateo 20:28; 26:28.

A nosotros: Romanos 5:8; 8:32; Tito 2:14; Apocalipsis 5:9.

A la Iglesia de Dios: Hechos 20:28; Efesios 5:25-27.

A Sus elegidos: Romanos 8:32-35.

A los Suyos: Juan 13:1.

(Donde se lee en la Biblia que Cristo murió por “el mundo” o por “todos los hombres,” vale reconocer que hubo necesidad de corregir la idea prevalente en aquel entonces, que la salvación era solamente para los judios, y estas expresiones sirven para mostrar que Cristo murió, no sólo por los judios, sino también por los Gentiles—es decir por todos los hombres SIN DISTINCION (por ejemplo, de raza o nacionalidad), pero no por todos los hombres SIN EXCEPCION. Véase Romanos 3:29-30; Apocalipsis 5:9. No ha redimido todo linaje y lengua y pueblo y nación, sino a un pueblo DE (fuera de) todo linaje y lengua y pueblo y nación.)

Por Su sacrificio, Cristo aseguró para Su pueblo la reconciliación, la justificacion y la santificación:

La reconciliación: Romanos 5:10; II Corintios 5:18-19; Efesios 2:15-16; Colosenses 1:21-22.

La justificación: Romanos 3:24-25; 5:8-9; I Corintios 1:30; Gálatas 3:13; Colosenses 1:13-14; Hebreos 9:12.

La regeneración y santificación: Efesios 1:3-4; Filipenses 1:29; Hechos 5:31; Tito 2:14; 3:5-6; Efesios 5:25-26.

D- La Gracia Irresistible: Esta doctrina declara que mientras el llamamiento exterior y general del Evangelio, que se extiende a todos los que lo oyen, puede ser rechazado, el llamamiento interior y particular del Espíritu, que se extiende a los elegidos, no puede ser resistido.

La salvación es la obra del Espíritu Santo como también del Padre y del Hijo:

(Romanos 8:14; I Corintios 2:10-14; 6:11; 12:3; II Corintios 3:6, 17-18; I Pedro 1:2.)

Por la regeneración, los pecadores reciben la vida espiritual y son hechos hijos de Dios—La regeneración es obra del Espíritu y en ninguna manera depende de la ayuda del hombre:

El Autor del nuevo nacimiento es el Espíritu.

El instrumento es la Palabra.

El pecador recibe una nueva naturaleza y se hace en Cristo una nueva creación:

(Deuteronomio 30:6; Ezequiel 36:26-27; Gálatas 6:15; Efesios 2:10; II Corintios 5:17-18.)

El Espíritu levanta al pecador ede un estado de muerte espiritual, haciéndolo vivir:

(Juan 5:21; Efesios 2:1, 5; Colosenses 2:13.)

Dios revela a Su pueblo los secretos de Su reino por el Espíritu:

(Mateo 11:25-27; 13:10-11, 16; 16:15-17; Lucas 8:10; 10:21; Juan 6:37, 44-45, 64-65; I Corintios 2:14; Efesios 1:17-18.)

La FE y el ARREPENTIMIENTO son DADIVAS DIVINAS labradas en el alma por la obra regeneradora del Espíritu Santo:

(Hechos 5:31; 11:18; 13:48; 16:14; 18:27; Efesios 2:8-9; Filipenses 1:29; II Timoteo 2:25-26.)

Además del llamamiento exterior del Evangelio, hay el llamamiento interior del Espíritu que resulta en la conversión:

(Romanos 1:6-7; 8:30; 9:23-24; I Corintios 1:1-2, 9, 23-31; Gálatas 1:15-16; Efesios 4:4; II Timoteo 1:9; Hebreos 9:15; I Pedro 1:15; 2:9; 5:10; II Pedro 1:3; Judas v. 1; Apocalipsis 17:14.)

La aplicación de la salvación es enteramente de la gracia efectuada por el poder todopoderoso y soberano de Dios:

(Isaías 55:11; Juan 3:27; 17:2; Romanos 9:16; I Corintios 3:6-7; 4:7; Filipenses 2:12-13; Santiago 1:18; I Juan 5:20.)

E- La Perseverancia de los Santos: Esta doctrina nos asegura que una vez regenerado por el Espíritu, el creyente es unido a Cristo y eternamente seguro en El. Ha sido predestinado para la gloria eterna y consiguientemente asegurado del cielo. (Véase La Confesión de Fe de Westminster, Capítulo 17, Párrafo 1.)

El creyente ya tiene VIDA ETERNA, es guardado por el poder de Dios, y nada puede separarle del amor de Dios:

(Isaías 43:1-3; 54:10; Jeremías 32:40; Mateo 18:12-14; Juan 3:16, 36; 5:24; 6:35-40, 47; 10:27-30; 17:11-12, 15; Romanos 5:8-10; 8:1, 29-30, 35-39; I Corintios 1:7-9; 10:13; II Corintios 4:14, 17; Efesios 1:5, 13-14; 4:30; Colosenses 3:3-4; I Tesalonisenses 5:23-24; II Timoteo 4:18; Hebreos 9:12, 15; 10:14; 12:28; I Pedro 1:3-5; I Juan 2:19, 25; 5:4, 11-13, 20; Judas v. 1, vv. 24-25.)

F- La Doctrina de la Iglesia: En la historia de la Iglesia Primitiva que se da en el Nuevo Testamento, no hay una forma de gobierno eclesiástico detallado sistemáticamente, pero sí hay ciertas indicaciones que conducen a la forma de gobierno que se acostumbra llamarse “Ancianos.” El Nuevo Testamento manifiesta ciertos principios básicos a los cuales esta forma de gobierno trata de hacer justicia.

Los Seis Principios del Gobierno en la Iglesia Apostólica:

En la Iglesia Apostólica los oficiales fueron elegidos por el pueblo. (Hechos 1:13-26; 6:1-7; 14:23)

En la Iglesia Apostólica los oficios de anciano y obispo son los mismos. (Tito 1:5-7; Hechos 20:17, 28)

En cada congregación en la Iglesia Apostólica, hubo una pluralidad de ancianos o obispos. (Hechos 14:23; 20:17; Filipenses 1:1)

En la Iglesia Apostólica la ordenación, la cual es la designación de una persona a su oficio eclesiástico con la imposición de manos, fue la obra de la pluralidad de ancianos. (Hechos 6:6; 13:1-3; I Timoteo 4:14; 5:22)

En la Iglesia Apostólica hubo un privilegio de apelación a la asamblea de ancianos y el derecho de gobierno ejercido por ellos en su carácter corporativo. (Hechos 15; 16:4)

Hubo un desacuerdo entre los Cristianos en Antioquía, pues, enviaron a Pablo y Bernabé a Jerusalén para reunirse con los apóstoles y ancianos. (Hechos 15:1-21)

Después de deliberar el asunto, ellos toman una decisión y mandan una carta a las Iglesias demandando sumisión. (Hechos 15:22-35; 16:4)

En la Iglesia Apostólica Jesucristo se vio como la única Rey y Cabeza de la Iglesia. (Gálatas 1:1; 2:11; Marcos 12:17; II Corintios 1:24; I Pedro 5:3)

1Ningún potentado humano tiene derecho a Señorear sobre la Iglesia. (Gálatas 1:1; Marcos 12:17)

1Poder supremo espiritual no está depositado en ningún oficial eclesiástico por sí mismo. (I Pedro 5:3; II Corintios 1:24; Gálatas 2:11)

Jesucristo es el único cabeza de la Iglesia, quien está revestido de todo poder. (Efesios 1:20-23; 5:23; Colosenses 1:18)

La forma de Gobierno en la Iglesia Bíblica Mision Casa concuerda bien con estos seis principios de la Iglesia Apostólica.

Al igual que en la Iglesia Apostólica, en la Iglesia Bíblica Mision Casa los miembros de la Iglesia eligen a sus oficiales.

Al igual que en la Iglesia Apóstolica, en la Iglesia Bíblica Mision Casa el oficio de anciano y obispo es el mismo.

Al igual que en la Iglesia Apostólica, en la Iglesia Bíblica Mision Casa hay una pluralidad de ancianos o obispos.

Al igual que en la Iglesia Apostólica, en la Iglesia Bíblica Mision Casa se ordenan con la imposición de manos por una pluralidad de ancianos.

Al igual que en la Iglesia Apostólica, en la Iglesia Bíblica Mision Casa se asegura el derecho de apelación y de gobierno por el grupo de ancianos. Se puede apelar por consejo o por decisión. Una congregación puede resolver sus problemas dentro de su propia congregación a través de su presbiterio local (o consistorio) o, si no se soluciona el problema, puede apelarlo al grupo de ancianos de todas las Iglesias Bautistas de la asociación  en la denominación en el distrito. Además, si el problema sigue no resuelto, se puede apelar a la convención Bautista del sur, que es el presbiterio de todas las Iglesias Bautistas en la denominación en la florida.

Al igual que la Iglesia Apostólica, en la Iglesia Bíblica Mision Casa se reconoce que Cristo es el Rey y Cabeza de la Iglesia.

G- La Doctrina del Bautismo: La Iglesia Bíblica Mision Casa cree que es un deber y un privilegio bautizar a los niños de miembros de la Iglesia. Esta doctrina no se mantiene en razón de la tradiciones humanas sino en razón de la enseñanza bíblica. Esto se ve en el siguiente resumen.

La Biblia vincula la circuncisión del Antiguo Testamento con el bautismo del Nuevo Testamento como es sacramento iniciador del pueblo de Dios. Como tal se ve claramente que la circuncisión tiene el mismo significado espiritual que el bautismo.

Ambos sacramentos significan unión con Cristo.

Circuncisión: La bendición más alta del Pacto Abrahámica era unión con Dios. (Génesis 17:7) La circuncisión señala a esta realidad espiritual. (Génesis 17:13; Hechos 7:8)

Bautismo: La formula del bautismo dada en Mateo 28:19 indica unión con el Dios trino. Además, Romanos 6:4-6 expone la realidad espiritual del bautismo como unión con Cristo en su crucifixión, muerte y resurrección. Dénse cuenta de cuantas veces se utiliza la palabra “juntamente” y la frase “con el.”

Ambos sacramentos simbolizan la eliminación de la polución del pecado.

Circunsición: Esta idea se da en Génesis 17:14 cuando Dios dice que un varón en la casa de Abraham que no se circuncida “será cortado del pueblo; ha violado mi pacto.” Al circuncidarse significa al separase del mundo pecaminoso. (cp. Deuteronomio 10:16; 30:6; Jeremías 4:4; 6:10)

Bautismo: Colosenses 2:11-12 expone el significado de la circunsición como “echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal” y conecta este sacramento con el bautismo.

Ambos sacramentos señalan la justificación por fe.

Circunsición: Romanos 4:1-11 enseña que el sacramento de la circunsición impartida a Abraham y a su familia era la señal y el sello de la justicia de la fe. (cp. Génesis 15:6; 17:10)

Bautismo: En Filipenses 3:3 Pablo declara que la fe en Cristo nos salva y no el sacramento de la circunsición. (Hubo personas que todavía pensaban que la circunsición era esencial para la salvación.) La circunsición fue abolida oficialmente en la Iglesia Primitiva en Hechos 15 y Colosenses 2:10-11 indica que el bautismo lo reemplazó. Además, Hechos 2:38; 22:16; y I Pedro 3:21 presentan el bautismo como la señal de la justificación de los pecados.

El Nuevo Testamento expone una continuidad entre la manera en que Dios actuaba en el Antiguo Testamento y la manera en que actúa después de Cristo. Si Dios concedió el sacramento iniciador a los niños en el Antiguo Testamento, debemos esperar que en el tiempo de la abundancia de gracia en Jesucristo que Dios también les concedería a los niños el sacramento iniciador. Y, esto es precisamente lo que vemos en el Nuevo Testamento.

En Romanos 4:16 Abraham se describe como el padre de todos los que creen en Jesus y, por eso, somos herederos de las mismas promesas. (cp. Gálatas 3:6-9) Es correcto, pues, considerar que Dios trate a su pueblo en el nuevo pacto de igual modo.

La circunsición en el Antiguo Testamento era administrada a los niños varones en la familia de Abraham por mandato de Dios, demostrando que su gracia extendía de una forma especial a los niños. (Génesis 17:9-14; 21:4; Éxodo 4:24-26) A los niños, pues, se les consideró como miembros de la Iglesia en razón de la fe de sus padres. (Josué 8:35; II Crónicas 20:13; Esdras 8:21; Nehemías 12:43) Dios siempre enfatizaba la importancia de la familia en su programa de la salvación. (Génesis 18:18-19; Deuteronomio 6:4-9)

Cristo y sus apóstoles uniformemente hablaron y trataron a los niños bajo la idea que permanecían en la misma relación que habían tenido siempre con la Iglesia. (Jesús: Mateo 19:14; Lucas 18:16; Apóstoles: Efesios 1:1 con 6:1-3; Colosenses 1:1-2 con 3:20; I Corintios 7:14) Y en la Iglesia Primitiva se nos relata que

hubo varios bautismos de familias enteras que casí sin dudas incluían niños. (Hechos 16:15, 33; 18:8; I Corintios 1:16)

H- Los Estándares Subordinadas: La I.E.P.P. suscribe al sistema de doctrina elaborada en los documentos La Confesión de Fe de Westminster, Los Catecismos Mayor y Menor de Westminster, y La Forma de Gobierno Eclesiástico.

La IBMC cree, como dice Capítulo 1, Párrafo X de La Confesión de Fe de Westminster, que “El Espíritu Santo, que habla en la Biblia, y de cuya sentencia debemos depender, es el único Juez Supremo por quien deben definirse todas las controversias religiosas, y por quien deben examinarse todos los decretos de los concilios, las opiniones de los antiguos escritores, doctrinas humanas, y opiniones individuales.” En resumen, se mantiene que la Biblia es la única regla de fe y de conducta por la cual se debe juzgar las opiniones humanas.

Desde este punto de vista, la IBMC. adopta los estándares subordinadas porque cree que manifiesta fielmente el sistema de doctrina expuesto en la Biblia. Pero, desde que la Biblia siempre debe juzgar a todos documentos humanos, la IBMC. reconoce la falibilidad de sus estándares subordinadas y siempre los examina a la luz de la Biblia.

IV. Cuarta Clase: Privilegios y Deberes de Miembros de la Iglesia

En la primera clase de membresía se definió la Iglesia como “una sociedad de Cristianos,” sea pequeña o sea grande. También, se hizo una distinción entre la Iglesia invisible, que está conformada por todos los elegidos por Dios, y la Iglesia visible, que está conformada por todos los que están en el mundo que profesan fe en Jesús y se hacen miembros de una iglesia verdadera.

Ahora, se aclara más sobre la importancia de la Iglesia visible y los privilegios y deberes de miembros de la Iglesia visible.

I. ¿Por qué se necesita la Iglesia?

La Iglesia es madre de los creyentes. (Isaías 66:7-13; cf. Gálatas 4:26; Apocalipsis 12:1-17 ) Es decir, Dios ha determinado que sólo a través del ministerio de la Iglesia “su esposa”, podrían sus hijos crecer y madurar.

Isaías 66:8—La Iglesia, representada por Sion, se presenta dando a luz hijos.

Isaías 66:9-10—Se manda que todos amen a la Iglesia, representada por Jerusalén, y se alegren con ella.

Isaías 66:11-13—Los bebitos recién nacidos de la Iglesia deben alimentarse de la Iglesia como un bebito mama y se sacia de los pechos de su madre.

Sin la madre el bebito muere.

Sin la Iglesia el creyente muere espiritualmente.

Dios ha dado a su Iglesia pastores (Efesios 4:10-13) para predicar la palabra de Dios (II Timoteo 4:1-8), para administrar los sacramentos (I Corintios 11:23) y para gobernar y ejercer disciplina sobre la Iglesia (I Timoteo 5:17; Mateo 18:15-18). A través de este ministerio de la Iglesia, los creyentes se va perfeccionando y edificando. De este modo la Iglesia sirve como madre de los creyentes.

II. ¿De qué privilegios gozan los miembros de la Iglesia?

a- Los miembros de la Iglesia conforman un grupo de personas unidas y comprometidas a Cristo en el Pacto. (I Corintios 12:12-13)

En el Pacto Jesucristo es nuestro representante y nuestro sustituto. (Romanos 5:12-21)

Recibimos los beneficios de la salvación porque estamos “en Cristo,” la cabeza de la Iglesia. (nótese cuantas veces en Efesios 1:3-14 que San Pablo menciona esta frase.)

El Espíritu Santo nos conecta a Cristo. (I Corintios 12:12-13)

El Espíritu de la promesa nos sella. (Efesios 1:13)

El Espíritu Santo es “las arras de nuestra herencia.” (Efesios 1:14)

B. Los miembros de la Iglesia gozan del ministerio encargado a ella. (véase los cuatro privilegios mencionados en Hechos 2:42)

El escuchar y aprender la doctrina de los apóstoles. (cp. Efesios 2:19-20)

El tener comunión unos con otros. (cp. San Juan 13:34-34)

El participar del partimiento del pan (la Cena del Señor). (cp. San Juan 6:53-59)

El compartir en las oraciones del pueblo. (cp. Santiago 5:13-15)

C. Los miembros de la Iglesia disfrutan de la protección de Cristo. (Hechos 9:1-6; Romanos 8:28)

D. Los miembros de la Iglesia se benefician de la ayuda mutua en la Iglesia. (Hechos 4:34-37; Gálatas 6:10)

E. Los miembros de la Iglesia pueden presentar a sus niños para bautismo. (véase la segunda clase de membresía)

III. ¿Qué se requiere de miembros de la Iglesia?

La Iglesia es una comunidad comprometida con la adoración de Dios. (Hebreos 10:24-25)

Los miembros de la Iglesia deben congregarse fielmente y animarse unos a otros a buenas obras.

Los cuatro privilegios de Hechos 2:42 también son deberes.

La Iglesia, el pueblo unido a Cristo, es un solo cuerpo aunque formada de muchos miembros.

En la Iglesia un grupo de individuos llegan a formar un solo cuerpo.

En la Iglesia, los miembros están comprometidos los unos con los otros. (cf. I Corintios 8:13)

Los miembros de la Iglesia deben traer sus sacrificios a Dios.

El sacrificio de alabanza. (Hebreos 13:15)

El sacrificio de confesión de fe. (Hebreos 13:15)

Los sacrificios de diezmos, ofrendas y obras de misericordia. (Lucas 11:42; Hechos 4:32-37; Gálatas 6:9-10; Hechos 13:16; I Pedro 2:5)

Los miembros de la Iglesia deben cumplir con la misión originalmente dada a Adán. (Génesis 1:28; cf. las tres ordenanzas de Génesis 2: la adoración, el trabajo, y el matrimonio)

Adán y Eva tenían una misión de multiplicar imágenes de Dios y crear una cultura agradable a Dios.

Cristianos, recreados a la imagen de Dios, recuperan esta misión de multiplicar imágenes de Dios y crear una cultura cristiana. (Efesios 4:22-24; Colosenses 3:10)

Los miembros de la Iglesia deben ver a sus familias como pequeña Iglesias. (Deuteronomio 6:4-9; Efesios 5:21-6:4)

La Gran Comisión aplica el lenguaje de multiplicación al evangelismo. (San Mateo 28:18-20)

CAPITULO VI

DE LOS PRIVILEGIOS Y DEBERES DE LOS DISCIPULOS EN PLENA COMUNION 

Art. 28º.- Son privilegios de los discípulos en plena comunión de la Congregación:

a) Ser instruidos y edificados con y conforme a la Palabra de Dios.

b) Hacer partícipes a sus hijos, por medio del bautismo y de la educación cristiana, de las promesas y bendiciones de Dios.

c) Participar de la comunión fraternal y de todos los auxilios espirituales, pastorales y diaconales de la Congregación.

d) Participar del Sacramento de la Cena del Señor.

e) Expresar su voluntad, mediante voz y voto, en las Reuniones Congregacionales y para la elección de los oficiales de la Congregación.

f) Poder ser elegido y nombrado como oficial de la Congregación local y participar de las diferentes áreas de trabajo de la Congregación. Para ser oficiales de la Congregación solamente pueden ser elegidos los varones que reúnan los requisitos estipulados en las Sagradas Escrituras.

g) Poder ser nombrado oficial de los Organos de Gobierno superiores, y de comisiones de la IBMC siguiendo lo estipulado en el inciso anterior.

h) Ser atendido mediante la celebración del matrimonio, cuya ceremonia se asentará en un Libro de actas de Matrimonios, y se le extenderá su respectiva certificación

i) Solicitar al Consistorio certificado de bautismo, matrimonio, constancia, carnet de membresía, carta de transferencia o de recomendación cuando lo estime necesario.

j) Adquirir, conocer, adoptar y conducirse según la doctrina y normas de la IBMC.

k) Poder proponer a su Consistorio candidatos para oficiales de la Congregación.

l) Ser apoyado y orientado por el Consistorio y demás Organos de Gobierno en casos de ser perseguidos, discriminados, o marginados debido a su convicción evangélica. En este caso el discípulo presentará ante el Consistorio una solicitud detallando la forma de persecución, y adjuntando las pruebas necesarias, a fin de que el Consistorio proceda a buscar el apoyo legal pertinente.

Art. 29º.- Son deberes de los discípulos en plena comunión de una Congregación:

a) Congregarse semanalmente con sus hermanos de la Congregación a la que pertenece para el Servicio de Adoración Pública con el fin de profundizar su fe y compromiso con el Señor.

b) Esforzarse por vivir una vida auténticamente cristiana de conformidad con las Escrituras, dando buen testimonio, tanto fuera como dentro de la Congregación.

c) Fomentar por todos los medios, la armonía, la paz y la unidad de la Congregación, poniendo sus capacidades al servicio de Dios en la Congregación de la cual participa.

d) Evangelizar a toda criatura cumpliendo así el mandato del Señor

e) Contribuir espontánea, responsable, libre y gozosamente, con sus diezmos y ofrendas; y con su trabajo para el sostenimiento de la Congregación, de su obra misionera y para compartir con otros las bendiciones del Señor.

f) Someterse en el Señor a los oficiales que gobiernan y dirigen la Congregación y la IBMC, obedeciéndoles y cooperando con ellos en todo aquello que sea legítimo, a fin de promover la edificación espiritual de la Iglesia, y su misión.

g) Presentar sus niños para que sean bautizados y educarlos cristianamente, enseñándoles las Sagradas Escrituras y dándoles buen ejemplo para que cuando ellos lleguen a la edad recomendable, en forma personal, hagan su profesión pública de fe.

h) En caso de traslado de domicilio, cada discípulo en plena comunión deberá buscar su incorporación a una Congregación de la Iglesia Bautista. Si no la hubiere será su deber iniciar los trabajos encaminados para establecerla en coordinación con la Congregación de la IBMC más cercana.

i) Tratar a los hermanos y parientes de los discípulos de la Congregación, aunque no sean creyentes todavía, con ternura, fidelidad, respeto y honradez como conviene a los discípulos de Cristo, los cuales forman, en este mundo, una gran familia.

j) Comportarse armoniosamente con los vecinos de la comunidad donde vive, alumbrando con la luz del Evangelio a todos las personas con quienes trate.

k) Asistir puntual y obligatoriamente a las Reuniones Congregacionales.

1Acatar y promover el cumplimiento del Estatuto y Reglamento de la IBMC.

IV. Conclusión:

Así es que se termina el curso de membresía de la I.B.M.C. Como pastor de la Iglesia, y en representación del grupo de Ancianos le prometo que siempre estaremos velando por usted y trabajando para que juntos Dios nos perfeccione y madure. Amén.